martes, 16 de octubre de 2007

Pablo Bernasconi: Invitado de lujo en Diseño


Una nutrida agenda de actividades cumplió el destacado diseñador argentino Pablo Bernasconi en la Escuela de Diseño. Una charla a auditorio completo en Dieciocho 390, una exposición con algunas de sus creaciones en el hall del edificio y un taller para alumnos de la carrera marcaron su paso por la UTEM.

Diálogo directo y transmisión de conocimientos sin intermediarios, una visión enriquecedora para profesores y alumnos, una mirada del rol del diseñador en su entorno social y una escuela para el trabajo. Conceptos que se desprenden de quien dejó las aulas de la Universidad de Buenos Aires para radicarse en su natal Bariloche y desde allí profundizar en lo que hoy mueve su mente: la ilustración.

“Todo lo que aprendí como diseñador, toda mi formación, ahora la volqué a la ilustración”, que es, en su opinión, “el medio más franco para expresar las ideas”.

Las temáticas que ocupan su quehacer actual son cambiantes. Hace cinco o seis años comenzó con la literatura infantil. Un par de años después estaba escribiendo sus propios libros hasta llegar a la decena en la actualidad. Pero hoy, su ocupación son los libros ilustrados para adultos en temáticas que mantiene en reserva por compromisos editoriales. “No puedo hablar de eso”, dice algo incómodo, intentando excusarse por no compartir detalles de es este nuevo proyecto.

Piensa un momento y adelanta algunas señas. “A grandes rasgos, se trata de gráfica, plástica, metáforas sobre diferentes cosas, libros objetos, aquellos que generan una retórica sobre diferentes temas, la idea es que enfoque el tema desde otra perspectiva lo que lo hace diferente y más fresco”.

Pablo Bernasconi ya se había reunido 24 horas antes con estudiantes y académicos en el auditorio José Zorrilla cuando conversó con Panorama en Línea, haciendo un alto en el Taller que dictaba a esa hora para alumnos de Diseño.

- ¿Cómo evalúas tu visita a la Universidad?
- Estuvo lindo, estuvo bueno, me gustó mucho. Incluso se me fue la mano con el tiempo (en la charla), sé que estuve demasiado sumergido en mis ideas y querría haberlo hecho más corta para no aburrir a nadie, pero noté mucha predisposición y mucha calidad del oyente; el oyente estaba interesado en oír y eso no ocurre tan seguido, es muy saludable.

- ¿Pudiste conversar con los estudiantes?
- Estuve corrigiendo y conversando y la verdad es que fue muy lindo, es muy parecida a mi experiencia como docente, lo gracioso es que no encontré tanta diferencia con lo que hacía en Argentina, en cuanto a la calidad humana y lo que pasó acá en Chile, la verdad es que ambas fueron gratas experiencias.

-¿Has podido dejar un mensaje, en cuanto a tu mirada de las cosas, has podido instalar algo de eso acá?
- Cuando me llamó Felipe (Muñoz), la idea era muy clara, y por eso me llamó a mí. La idea era transmitir el valor conceptual de la imagen, que es, finalmente, lo que hago yo. Soy muy consciente del valor conceptual de la imagen, de los discursos que genero con imagen, que no es sólo plástica, no es sólo estética, sino que tiene un valor semántico muy grande, y cuanto más grande mejor, y cuanto más profundo mejor.

- ¿Y crees que lograste el objetivo?
- Si lograron sacar detalles de la charla y del taller diría que les di una visión de cosas que ya sabían seguramente, pero con ejemplos de la vida profesional que es lo que yo hago. Como que vale la pena descerebrarse y hacer un esfuerzo para, profesionalmente, trasladarlo a la realidad.

- ¿Hay alguna misión social allí, una tarea social que debe cumplir el diseñador o el ilustrador?
- Sí. Es como muy personal y depende mucho de qué es lo que haga uno, porque hay temas más complejos que otros. Los temas de derechos humanos -trabajo mucho con las Abuelas de Plaza de Mayo- son temas que revisten especial importancia. Uno debe ser muy responsable para tomarlos y comunicar lo correcto, porque la verdad es que no resisten equivocaciones. Justamente en esos temas hay que ser conscientes de la simbología que se usa y ser precavidos.

¿Se es prolijo hoy en el tratamiento de estos temas?
- Hay ejemplos buenísimos de gente que lo hace muy bien y ejemplos malísimos de gente que lo hace muy mal. Uno tiene que tratar de apuntar a lo primero y tratar de llegar a eso. Sí se hace, pero menos de lo que se debería, hay que apuntar a que más gente lo haga, que más gente se preocupe por eso y no tanto por tendencias o modas, o recorridos plásticos que al final son muy momentáneos.

La presencia de Pablo Bernasconi en la Escuela de Diseño permitió fortalecer uno de los puntos centrales en la formación de sus estudiantes, comenta el profesor Felipe Muñoz, gestor de su presencia en esta casa de estudios.

“La idea de esto”, dice Felipe Muñoz, “era aprovechar la venida de Pablo por su trabajo conceptual, y uno de los puntos fuertes de los alumnos que forma la Escuela de Diseño de la UTEM es la solidez respecto a las propuestas conceptuales que hace; una vez que esto esta consolidado, tratamos que esas propuestas que están en el plano de las ideas las pueda sostener a partir de una exquisitez en la configuración de un lenguaje visual”.

Después de su paso por la UTEM, Pablo Bernasconi regresó a San Carlos de Bariloche a preparar otra conferencia en la ciudad de Viedma, capital de la Provincia de Río Negro, en la costa argentina, y a trabajar para cumplir sus compromisos editoriales. (Más sobre Pablo Bernasconi en www.pbernasconi.com.ar)